Si las sesiones de recién nacido son especiales, cuando el bebé se adelanta y tiene tantas ganas de venir al mundo, como en el caso de Alba, ya ni te imaginas. Dos kilos y medio de pura ternura. Para tener menos días, Alba tenía los ojos como platos, pero al final, se durmió. No pudo resistirse a las mantas calentitas y a un estómago lleno.

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