A veces las mini sesiones de estudio dan para mucho. No hace falta cambiar de ropa ni volverse loco con el atrezzo. A estos dos hermanos les conozco desde siempre. Realmente encantadores, se portan tan bien que dan ganas de hacerles fotos todos los días. La excusa para esta vez, el inminente corte de pelo de Ruth, no sea que esos preciosos rizos no le vuelvan a salir.

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