Hace poco, tuve el placer de hacer un reportaje de boda en éste LUGAR.

 En breve colgaré las fotos del reportaje de Teresa y Gonzalo. Pero quería hacer un hueco para las fotos del sitio en el que lo celebraron. Nada más llegar, uno percibe que todo lo que hay allí, se ha tratado con el respeto y cariño que se merecen las cosas teñidas por los años. Los dueños encantadores, pendientes de todos los detalles.

Y aunque amenazaba lluvia, la mañana aguantó y los jardines lucieron todo su esplendor.

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